Hola. Soy Martín Espinosa Bocanegra. El 1 de julio decidí darle una cuantas pataditas de más a mi mamá, Eva. Dentro de la barriga se estaba muy bien pero yo escuchaba de fondo que ahí fuera la gente se lo estaba pasando muy bien. Mis papás decidieron ir al hospital por la noche y allí confirmaron que yo quería salir. Es que ellos por sí mismos no se creen nada. Escapar de la barriga no fue nada fácil. Tardé muchas horas. Mi mamá empujó un montón. Una mujer de verde le gritaba: ¡¡Cómo no empujes ahora, te lo sacamos con una ventosa!!. Y ella empujó con todas sus fuerzas sin necesidad de ventosa, que me hubiese dejado la cabeza como un pepino. Así logre salir a las 4:30 de la mañana del 2 de julio, tal y como había vaticinado tito Román, alias el oráculo de la bahía. Me limpiaron y me pusieron en los brazos de un hombre muy fornido pero que estaba temblando. Por lo visto era mi papá. Luego me llevaron a una camita con una luz roja. Pero no penséis mal.

No era ningún club de mala reputación. Era una camita con luz térmica para que yo estuviese a gusto. Así viví mis primeras horas. Tengo que decir que salir de la barriga duele mucho pero, bueno, merece la pena...
Después un celador movió la cama de mi mamá y nos llevó juntos hasta la cuarta planta del Hospital Puerta del Mar. Pero todo lo que sucedió en la habitación 416 es otra historia...
No he sido la primera en verte pero quiero ser la primera en escribirte!!!Besos... Tu tía...
ResponderEliminarSeguid haciéndome partícipe de su vida... Me encanta...
ResponderEliminarMartín, eso es un night club digas tu lo que digas...
ResponderEliminar¡martin estoi deseando berte siges qomtuspuñitos ledaremos saludos ala titaenci ipedro qomo esta enla fabrica ai espadas romanas ide muchos tipos deluisy david
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