Una de las primeras visitas que recibí fue la de mis abuelos. Les reconocí de lejos. Sólo por las voces. Ellos llevaban mucho tiempo esperándome y cuando estaba en la barriga me hablaban mucho y me contaban cosas muy bonitas. También contribuyeron a que yo estuviera tan fuertote (que no gordote) porque le hicieron unas comiditas muy ricas a mi mamá. La primera que se acercó a verme y a darle un beso a Mamá fue la abuela Agustina, que es, a su vez, la madre de mi Mamá. Después vino Mari Carmen. A ella le asombró, sobre todo, la hermosa melena que yo lucía. Estaba deseando cogerme en brazos pero le daba como vergüenza pedirlo. La abuela Mari Carmen es la mamá de Papá. Después se acercó el abuelo Antonio, le dio varios toquecillos con el dedo al brazo de mi mamá, que es su hija, y después me saludó a mí. Se completó la lista de abueletes con mi abuelo Pedro, el padre de mi Papá, que hasta ese momento lo había observado todo desde muy lejos. Todo está mejor resumido en el vídeo. Yo me hice el dormido pero sólo para hacerme el interesante. Así mis abuelos creerían que yo no les estaba escuchando y de esa forma podía escuchar todos los comentarios más sinceros. Sólo me dijeron cosas bonitas. No creo que sospecharan que fingía mi sueño. Yo creo que me las dijeron porque me las merezco.
martes, 11 de agosto de 2009
MIS ABUELOS
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