Mis primeras horas de vida fueron muy sencillitas aunque muy intensas. Nacer te obliga a tener un montón de responsabilidades: romper en llanto adecuadamente, aprender a comer, recibir a las visitas.... Pero, bueno, no os quiero engañar. La mayor parte del tiempo me la pasé durmiendo. Es que esto de la vida exterior cansa mucho. Así tuve mis primeros sueños. Me vi a mí mismo en un montón de lugares diferentes, rodeado de cientos de personas, experimentando un sinfín de aventuras. ¡Qué ganas de que todos esos sueños se hagan realidad!
miércoles, 30 de septiembre de 2009
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Precioso el vídeo. El misterioso fan de Martín (que raro es esto de hablar en tercera persona de uno mismo) desea que se te cumplan todos tus sueños y se hagan realidad esas aventuras.
ResponderEliminarGracias, Anónimo. No sé quién eres pero me da mucha alegría tenerte de admirador...
ResponderEliminarMartín, nunca podrás imaginar la cara de tu primo Luis cuando te ve en el video de recién nacido ... los ojos están al borde de las lágrimas de la emoción de tenerte ...
ResponderEliminarTu tita Ana